top of page

Hablemos de suicidio: Un vistazo a sus señales y apoyo disponible



La ansiedad social es un trastorno de salud mental grave que puede afectar significativamente la calidad de vida. Puede ser manejada con técnicas de relajación, terapia cognitivo-conductual y ejercicio regular. Si la ansiedad social está afectando tu vida diaria, es importante buscar ayuda profesional.

 

¿Necesitas ayuda? Estamos aquí para ti. Utiliza este botón para solicitar ayuda psicológica:




 

Ahora, hablemos de los intentos de suicidio. Estos intentos representan un llamado de auxilio que no debemos ignorar. Pues el intento de suicidio es cuando alguien se una persona se lastima para intentar producir la muerte, pero no muere.


En este artículo, desglosamos el suicidio, sus señales y la importancia de buscar ayuda. Antes de continuar queremos que sepas que no estás solx si buscas apoyo para ti, algún familiar o conocidx que se encuentre en está situación, puedes solicitar ayuda psicológica en línea en Zana.


El suicidio en cifras y realidad:

Es un problema que va en aumento y merece atención precisa para la identificación de los factores de riesgo, tomando en cuenta que las bases del suicidio son multifactoriales y complejas. Principalmente en países industrializados, el suicidio se encuentra entre las principales causas de muerte en grupos de 15 a 34 años. Siendo así que el suicidio en México, ocupa el noveno lugar en la lista de causas de mortalidad en edades de 15 a 64 años. La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que cada 40 segundos, una persona en el mundo pierde la vida por este motivo, y por cada suicidio, hay 20 intentos previos.



Identificando las Señales:

Los signos que advierten sobre el suicidio o los pensamientos suicidas incluyen lo siguiente:

  • Hablar acerca del suicidio, por ejemplo, con dichos como “me voy a suicidar”, “desearía estar muertx” o “desearía no haber nacido”.

  • Obtener los medios para quitarse la vida, por ejemplo, al comprar un arma o almacenar pastillas.

  • Aislarse de la sociedad y querer estar solx.

  • Tener cambios de humor, como euforia un día y disgusto, pesadumbre o inquietud interior el siguiente.

  • Preocuparse por la muerte, por morir o por la violencia.

  • Sentirse atrapadx o sin esperanzas a causa de alguna situación.

  • Aumentar el consumo de drogas o bebidas alcohólicas.

  • Cambiar la rutina normal, incluidos los patrones de alimentación y sueño.

  • Hacer actividades arriesgadas o autodestructivas, como consumir drogas o manejar de manera negligente.

  • Regalar las pertenencias o poner los asuntos personales en orden cuando no hay otra explicación lógica para hacerlo.

  • Despedirse de las personas como si no se las fuera a ver de nuevo.

  • Manifestar cambios de personalidad o sentirse extremadamente ansiosx o agitadx, en especial cuando se tienen algunos de los signos de advertencia que se mencionaron con anterioridad.

Los signos de advertencia no siempre son obvios y pueden cambiar de persona a persona. Algunos dejan en claro sus intenciones mientras que otros guardan en secreto sus pensamientos y sentimientos suicidas, por lo que es importante estar alerta.



¿Qué aumenta el riesgo de suicidio?

Hay situaciones y factores que pueden aumentar el riesgo de suicidio. Antecedentes de intentos previos, situaciones estresantes como pérdidas, problemas de salud mental y acceso a medios letales como armas de fuego pueden aumentar la vulnerabilidad.

Aunque los intentos de suicidio son más frecuentes entre las mujeres, ya que no son tan tajantes como los hombres, son mas sutiles, los hombres son más propensos a completar el suicidio ya que tienden a usar métodos más letales y drasticos y son mas impulsivos.

Tal vez corras o tu conocido corra más riesgos de suicidarse en los siguientes casos:

  • Si ya ha intentado suicidar antes.

  • Si siente desesperanzadx, inútil, agitadx, aisladx de la sociedad o solx.

  • Si sucede una situación estresante, como la pérdida de un ser querido, el servicio militar, una separación o problemas financieros o legales.

  • Si se tiene un problema de consumo de sustancias; el abuso del alcohol y las drogas puede empeorar los pensamientos suicidas y hacer sentir temeraria o impulsiva a la persona como para actuar en función de sus pensamientos.

  • Si se tiene pensamientos suicidas y acceso a armas de fuego en el hogar.

  • Si se tiene un trastorno psiquiátrico no diagnosticado, como depresión grave, trastorno de estrés postraumático o trastorno bipolar.

  • Si se tiene antecedentes familiares de trastornos mentales, abuso de sustancias, suicidio o violencia (que incluye abuso sexual o físico).

  • Si se tiene una enfermedad que se puede asociar con la depresión y los pensamientos suicidas, como una enfermedad crónica, dolor crónico o una enfermedad terminal.

  • Si se tiene preferencias sexuales diferentes y no se encuentra apoyo en la familia o se está expuesto a un entorno hostil.


La Importancia de buscar apoyo:

El apoyo puede marcar la diferencia. Si te sientes desesperanzadx, busca ayuda. El tratamiento adecuado puede mejorar tu perspectiva y calidad de vida. Crear una red de apoyo con amigxs, familiares, comunidades o grupos de apoyo es vital. Recuerda, los sentimientos suicidas son temporales, y el tratamiento puede ayudarte a recuperar la perspectiva. Tómalo con calma y no actúes impulsivamente.


Para ayudarte a evitar pensar en el suicidio, se necesita lo siguiente:

  • Buscar tratamiento: Si no se trata la causa de fondo, es posible que los pensamientos suicidas regresen. Aunque puedas sentirte avergonzadx de buscar tratamiento para problemas de salud mental si recibes el tratamiento adecuado para la depresión, el abuso de sustancias u otro problema de fondo te hará sentirte mejor acerca de la vida y ayudará a mantenerte a salvo.

  • Crea una red de apoyo: Hablar de los sentimientos suicidas puede ser difícil, y es posible que tus amigxs y familiares no comprendan completamente por qué te sientes de ese modo. Procura conectarte con ellxs de todas formas, y asegúrate de que las personas que se preocupan por ti sepan lo que está sucediendo y estén a tu lado cuando las necesites. También es recomendable que busques ayuda en grupos de apoyo o en otros recursos disponibles en tu comunidad. Sentirte conectadx y apoyadx puede ayudar a reducir el riesgo de suicidio.


Reconozcamos las señales, busquemos apoyo y luchemos juntxs por una vida llena de esperanza. Siempre hay opciones y ayuda disponible. ¡Recuerda que tienes una vida valiosa en tus manos!


Si tú o alguien que conoces enfrenta pensamientos suicidas, no están solxs. Zana está aquí para brindar terapia psicológica con psicólogas y psicólogos en línea Tu vida es valiosa, y juntxs podemos trabajar hacia una mente más fuerte y equilibrada. No dudes en contactarnos para obtener el respaldo que necesitas.


 

¿Necesitas ayuda? Estamos aquí para ti. Utiliza este botón para solicitar asesoría de salud:




 

Fuentes:

Gómez Hernández, L. H., & Gómez-Maqueo, L. E. (2016). Incidencia de exposición a la violencia en la comunidad en estudiantes adolescentes de la Ciudad de México. Psicología y Salud, 26(2), 217-224.

BROOKE, Eileen, 1976, Los suicidios y los intentos de suicidio, OMS, tomado de http://www.google.com.mx/#hl=es&biw=1173&bih=563&q=oms+suicidios+accidentes+mexico&fp=140ded574f92f83, Ginebra. [ Links ]

HAM, Ricardo, 2005, Datos sobre el suicidio en México, publicado en la Crónica, tomado de http://incriminarte.blogspot.com/2006/02/datos-sobre-el-suicidio-en-mxico.html.

TUÑON PABLOS, Esperanza y Daniel Jacob BOBADILLA BERNAL, 2005, "Mortalidad en varones jóvenes de México", en Estudios Sociales, 2005, vol. XIII, num. 26, Universidad de Sonora, México.

RODRIGUEZ, María, 1974, Suicidios y suicidas en la sociedad mexicana. Instituto de Investigaciones Sociales, UNAM, México.


Comentarios


Los comentarios se han desactivado.
bottom of page